24/07/19 I Riesgo país en aumento
Fuga de divisas de extranjeros batió el récord histórico en junio

 
Junio fue el mes de mayor fuga de divisas por parte de los extranjeros en toda la historia del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). Llegó a US$1.410 millones y superó incluso a mayo del 2018, cuando se disparó la salida de capitales especulativos que dio inicio a la corrida cambiaria cuyos efectos persisten hasta hoy. Si al número se le suma la fuga de los residentes, se fueron US$2.759 millones. El dato muestra la continuidad del drenaje crónico de divisas y de la falta de confianza. Por eso, el sexto mes del año dejó una caída de las reservas de US$936 millones, de acuerdo a un informe del Banco Central dado a conocer ayer.
Al respecto, el director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez, dijo a BAE Negocios: "Es una constante el desarme de posiciones en pesos, nunca dio positivo desde que empezó la crisis. Hay desconfianza, claramente. Ese es un dato que te muestran también el riesgo país y el diferencial de tasas en pesos y dólares. La tasa en pesos es alta para compensar esa desconfianza. Hoy el Gobierno no tiene acceso al mercado voluntario de deuda. Se endeuda con el FMI y se desendeuda con los privados, también en pesos. A una buena parte de esos pesos que paga el Tesoro, los privados no residentes decide convertirlos a dólares".
La fuga de los residentes totalizó US$1.339 millones y en el año alcanzó los US$10.881. El primer semestre se subió así al podio de los peores arranques para este indicador. Con todo, en junio fue menor al nivel de mayo. Para Caamaño Gómez eso no es tan sólo señal de más confianza de los argentinos: "Que desacelere la formación de activos externos no quiere decir que mejoró la confianza de los residentes. Algo de eso hubo pero también hay efecto ingreso, es decir que comprar dólares cuesta más por la caída del salario en dólares, y también efecto sustitución por la tasa real en pesos alta".
El resto de la historia es la que ya venía mostrando la dinámica cambiaria de la crisis: la cuenta financiera sigue dando señales de la desconfianza de los inversores privados. Eso se ve sobre todo en los meses en los que el FMI no realiza desembolsos, lo que maquilla el resultado. Esta vez el rojo de la cuenta financiera fue de US$2.521 millones. Y por eso la contracción de las reservas fue de US$936 millones. La tendencia muestra suba de reservas en los meses de los desembolsos y luego drenaje explicado por la fuga, el pago de intereses de la deuda, la remisión de utilidades de las empresas y el flujo negativo de las inversiones especulativas de los extranjeros. Con información de BAE Negocios