16/07/19 I Inflación y recesión económica
Pronóstico negativo sobre Argentina en el último informe del Fondo Monetario


En los meses siguientes los riesgos de volatilidad “pueden ser potencialmente exacerbados por reacciones de los mercados ante la incertidumbre política por las próximos elecciones” aunque los principales candidatos presidenciales de la oposición “públicamente anunciaron su apoyo a los objetivos generales del programa” según señala el Fondo Monetario Internacional en su informe referido a la cuarta revisión del acuerdo Stand by con Argentina en el capítulo sobre los riesgos futuros dado a conocer este lunes en Washington.
Resulta llamativa esta afirmación en el staff report ya que, al menos públicamente, los principales candidatos Alberto Fernández y Roberto Lavagna si bien manifestaron su voluntad de honrar los compromisos también reconocieron la necesidad de discutir el cronograma de vencimientos.
Quizás por estos comentarios es que el informe resalta que “la capacidad de repago de Argentina sigue siendo adecuada”, aunque y quizás abriendo el paraguas admite que sujeta a “mayores riesgos”
El Fondo no solo corrigió su expectativa a la alza de la inflación para este año en 40% (en la anterior revisión calculaba 30.5%) sino que también mantiene una elevada previsión para 2020 ya que sitúa el crecimiento de los precios en 32.1% siendo que recién en 2023 la inflación se ubicaría en un digito 7%.
El consumo privado caería este año 2,3% según el FMI un dato de importancia política en momentos electorales. Peor aún es el derrumbe de la inversión que la estima en -14,5% para este año. Y a este combo se suma que el propio organismo admite que las tasas de interés deberán permanecer altas durante más tiempo. Cabe señalar que la persistencia de las altas tasas de interés complica más aún la subsistencia de las empresas en particular las pymes.
El FMI indica que el gasto social es una parte esencial del gobierno de Macri razón por la cual utilizará todo el margen disponible para llevar adelante mayor asistencia en este campo de donde el equilibrio fiscal no sería estricto sino que alcanzaría a 0,3% del PBI.
De todas maneras el Fondo insiste en lograr el equilibrio de las cuentas públicas y consigna que el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos ha retrasado el objetivo de las autoridades de reducir drásticamente los subsidios correspondientes, pero se espera que este retraso se supere durante el resto del programa. Y, en este sentido, el FMI consigna que la meta para el 2020 es alcanzar un superávit fiscal de 1% del PBI.
Aunque señala que los objetivos fiscales 2019 es posible ser alcanzados pero los riesgos aún se mantienen. Pero destaca que la inflación más alta de lo anticipado y la ejecución conservadora del gasto han compensado el debilitamiento del desempeño de la recaudación tributaria.
La solicitud de las autoridades de elevar la meta del saldo primario de septiembre demuestra su fuerte compromiso con la disciplina fiscal y debería ayudar a asegurar ganancias fiscales en el último trimestre, indica el paper.
El reciente acuerdo de Unión Europea y el Mercosur para el FMI “debería ayudar a eliminar los obstáculos al comercio y los obstáculos a la inversión”.
En este sentido, señala que la para mejorar los niveles de vida de los argentinos serán necesarias medidas tales como “un sistema tributario menos distorsionador; el aumento de la competencia en los mercados de productos nacionales; fortalecer la posición financiera del sistema público de pensiones y profundizar los esfuerzos para fortalecer la gobernabilidad y enfrentar la corrupción”.
Por supuesto concluye recomendando continuar aplicando este plan económico al decir. “la implementación firme del plan económico de las autoridades será esencial para tranquilizar a los mercados financieros y consolidar el retorno de Argentina a la estabilidad macroeconómica”. Con información de Ámbito.com